X Lleva a la Industria Musical a Tribunales y la Factura Podría ser Enorme
Enero 13, 2026
2 min 04 s de lectura
X ha iniciado otra batalla legal, y esta llega directamente al corazón de la industria musical. A principios de 2026,
la compañía de Elon Musk presentó una demanda antimonopolio en Estados Unidos contra la Asociación Nacional de Editores de Música (NMPA) y un grupo de importantes editoriales musicales, acusándolos de colaborar para obligar a X a firmar costosos acuerdos de licencias musicales. Si X gana, podría evitar pagar cientos de millones de dólares.

La disputa, que se está resolviendo en un tribunal federal estadounidense, es el último capítulo de un prolongado conflicto sobre cómo se usa la música en la plataforma y quién debería pagar por ella. Las editoriales musicales quieren que X firme acuerdos de licencia similares a los que ya existen con aplicaciones como TikTok, Instagram y YouTube, permitiendo a los usuarios incluir canciones en sus publicaciones y garantizando al mismo tiempo que los artistas y titulares de derechos reciban el pago. Sin embargo, X argumenta que la música juega un papel relativamente menor en su plataforma en comparación con sus rivales.
Esta tensión lleva años latente. Antes de que Elon Musk adquiriera Twitter, la compañía ya mantenía conversaciones con varias discográficas sobre acuerdos de licencia. Estas negociaciones se abandonaron tras la toma de posesión de Musk, principalmente porque consideró que las tarifas propuestas eran demasiado elevadas dada la escasa dependencia de X de las tendencias musicales. En su lugar, X se acogió a las disposiciones de "puerto seguro" de la Ley de Derechos de Autor del Milenio Digital, que protegen a las plataformas de toda responsabilidad siempre que eliminen el contenido infractor tras la notificación y bloqueen a los infractores reincidentes.
La situación se agravó en 2023, cuando diecisiete editoriales musicales demandaron a X, alegando una infracción de derechos de autor relacionada con unas 1700 canciones y exigiendo una indemnización de hasta 250 millones de dólares. X no ha pagado y afirma que no lo hará, argumentando que esta campaña de presión es precisamente lo que ha llevado a la situación actual.
En su última presentación, X afirma que la NMPA y las principales editoriales han coordinado eficazmente sus acciones, utilizando solicitudes masivas de retirada de contenido bajo la DMCA como palanca para presionar a X a firmar acuerdos de licencia general con tarifas infladas. Según X, este enfoque colectivo elimina la competencia entre editoriales y constituye un comportamiento coercitivo.
Es importante destacar que X afirma que no intenta evitar pagar por la música. Argumenta que debería poder negociar acuerdos individuales en condiciones justas, en lugar de verse obligado a aceptar un programa para toda la industria. Otra cuestión es si el tribunal está de acuerdo. X ha evitado activamente la concesión de licencias durante años, lo que podría debilitar su posición.
Aun así, el caso plantea una cuestión más amplia: ¿debería X pagar lo mismo que las plataformas dedicadas a la música? A medida que X se adentra más en el vídeo, la respuesta podría ser más importante que nunca. Por ahora, sin embargo, parece que Elon Musk está listo para otra larga y costosa batalla judicial, y sus abogados probablemente no estén sorprendidos.
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